Ayer, en horas de la tarde, en el estadio San Siro de Milán, se vivió uno de los mejores partidos en la historia de la Liga de Campeones entre el Inter y el Barcelona de España. Fue un 4-3 candente, intenso y bien jugado por ambos equipos. El partido de ida había terminado igualado a 3 goles en territorio catalán, y en el gramado de San Siro los italianos se pusieron en ventaja desde bien temprano con el argentino Lautaro Martínez y el turco Hakan Çalhanoğlu de tiro penal, finalizando el primer tiempo. En la segunda etapa, Barcelona tomó el dominio y consiguió igualar y pasar adelante 3-2 con tantos de Eric García, Dani Olmo y el brasileño Raphinha, pero en tiempo de adición el defensor Francesco Acerbi, convertido en delantero, igualó el partido y forzó el alargue.
Allí, a los 9 minutos del primer tiempo del alargue, Davide Frattesi anotó el cuarto tanto interista para darle el cupo a la gran final del máximo torneo de clubes del viejo continente. El arquero suizo Sommer fue la gran figura del conjunto local y pilar fundamental para no permitir goles que hubieran cambiado la historia.
El Inter espera al ganador del juego de hoy a las 2 de la tarde entre el Paris Saint-Germain y el Arsenal inglés. El partido de ida lo ganaron los franceses 1-0. El juego de la gran final se efectuará este 31 de mayo en Múnich, Alemania.