La Universidad del Atlántico atraviesa una compleja situación jurídica tras la orden de un juez que exige el reintegro de Álvaro González Aguilar a su cargo como vicerrector de Bienestar Universitario. A pesar de que la sentencia ampara derechos fundamentales como el trabajo y el debido proceso, la institución aún no ha materializado la medida, lo que ha derivado en la apertura de un incidente de desacato contra el rector Rafael Castillo Pacheco.
La defensa de González señala que la universidad ha implementado maniobras para evitar el cumplimiento del fallo. Por su parte, la administración de la institución argumenta una situación excepcional para justificar la permanencia del actual titular, Wilson Quimbayo, quien contaría con fuero de paternidad notificado poco después de conocerse la decisión de segunda instancia que favorecía a González.
En un intento por resolver la disputa, la rectoría propuso ante el Consejo Superior la creación de un nuevo cargo de asesor para ubicar al exvicerrector. No obstante, el máximo órgano de dirección rechazó la iniciativa el pasado 16 de marzo, advirtiendo que la orden judicial es clara al exigir el retorno a la vicerrectoría o a un cargo de igual jerarquía, y que crear plazas sin el sustento técnico adecuado podría acarrear riesgos legales adicionales.
El caso reviste especial urgencia debido a que la defensa sostiene que el afectado padece una condición cardíaca que se ha visto afectada por la incertidumbre laboral y la falta de seguridad social. Mientras el proceso judicial sigue su curso, la estabilidad administrativa de una de las dependencias clave para el servicio estudiantil permanece en vilo.
¡Haz clic en una estrella para puntuar!
Promedio de puntuación 0 / 5. Recuento de votos: 0
Hasta ahora, ¡no hay votos!. Sé el primero en puntuar este contenido.