El Gobierno del presidente Abelardo De la Espriella recibirá en los próximos 15 días el primer desembolso de US$700 millones, como parte del paquete de financiación por US$9.000 millones aprobado por el Banco de Desarrollo de América Latina y el Caribe (CAF) para ejecutar proyectos estratégicos en Colombia entre 2026 y 2030.
El anuncio fue realizado en Barranquilla por el presidente ejecutivo de la CAF, Sergio Díaz-Granados, quien explicó que los recursos comenzarán a ejecutarse este mismo semestre en coordinación con alcaldías y gobernaciones de diferentes regiones del país.
El primer proyecto ya aprobado corresponde a la generación de energía solar en Medellín, mientras avanzan iniciativas de alto impacto como el acueducto regional de Urabá, con una inversión cercana a US$400 millones, programas de agua potable y saneamiento para Santa Marta, así como proyectos para Cartagena y Barranquilla.
Díaz-Granados aseguró que la CAF comparte la visión del nuevo Gobierno enfocada en reducir las brechas de desigualdad y pobreza. En ese sentido, reveló que también se estudia la creación del Laboratorio Patria Milagro en la Ciénaga Grande de Santa Marta, una iniciativa que incluiría saneamiento ambiental, mejoramiento de vivienda y programas sociales para las comunidades de la zona.
Por su parte, el presidente Abelardo De la Espriella afirmó que este acuerdo representa “una manifestación de confianza en el futuro de Colombia” y señaló que los recursos permitirán convertir la financiación en obras de infraestructura, generación de empleo, acceso a agua potable, proyectos energéticos y mejores oportunidades para los colombianos.
El programa de inversiones estará estructurado en cuatro grandes ejes. El primero será la seguridad energética, con inversiones en energías renovables, modernización de redes eléctricas, almacenamiento de energía y fortalecimiento del sistema de transmisión y distribución.
El segundo estará enfocado en la infraestructura estratégica para la productividad, impulsando proyectos viales, férreos, fluviales, movilidad urbana y conectividad digital para integrar las regiones y mejorar la competitividad del país.
El tercer componente buscará fortalecer la prosperidad e inclusión social, mediante inversiones en seguridad ciudadana, justicia, salud, educación, vivienda, agua potable y saneamiento básico, priorizando las poblaciones con mayores necesidades.
Finalmente, el cuarto eje estará dirigido al fortalecimiento territorial, brindando financiación, asistencia técnica y acompañamiento a departamentos, distritos y municipios para impulsar proyectos que promuevan el desarrollo regional y mejoren la calidad de vida de las comunidades.