El presidente de Undeco, Orlando Jiménez, expresó sus reparos frente a la decisión de levantar la suspensión general del porte de armas en Colombia y advirtió que permitir que los comerciantes se armen para enfrentar la inseguridad podría generar nuevos riesgos.
Jiménez señaló que los comerciantes están preparados para desarrollar sus actividades económicas, pero no necesariamente para manejar armas o reaccionar ante situaciones de violencia. Además, cuestionó qué ocurriría cuando las amenazas llegan por llamadas telefónicas, mensajes de texto o WhatsApp, escenarios en los que portar un arma no necesariamente ofrece una respuesta efectiva.
El dirigente gremial también manifestó preocupación por el riesgo de que armas entregadas legalmente terminen posteriormente en manos de estructuras ilegales. Recordó que en el Atlántico se incautan cada año alrededor de 1.500 armas y planteó la necesidad de revisar cómo algunas de ellas pasan de la legalidad a la ilegalidad.
Frente a la extorsión, Jiménez aseguró que los comerciantes de Barranquilla y el Atlántico llevan cerca de ocho años enfrentando este flagelo, que ha provocado afectaciones económicas, cierre y venta de negocios, desplazamientos y consecuencias físicas y psicológicas para las víctimas.
Aunque reconoció que durante los últimos años se han fortalecido el pie de fuerza, la inteligencia, la tecnología y la presencia de las autoridades, sostuvo que el problema creció durante demasiado tiempo y que combatirlo requiere un esfuerzo conjunto entre el Estado, los comerciantes y la sociedad.
El presidente de Undeco insistió en que los pequeños y medianos comerciantes no están pidiendo subsidios, sino garantías de seguridad para poder trabajar, generar empleo y sostener a sus familias. En ese sentido, hizo un llamado a las autoridades y a los diferentes sectores de Barranquilla y el Atlántico a construir estrategias que permitan recuperar la tranquilidad.
Jiménez también puso sobre la mesa una preocupación de fondo: la violencia que está cobrando la vida de jóvenes en la ciudad. Consideró que, además de las medidas de choque contra la delincuencia, es necesario analizar como sociedad qué está llevando a tantos jóvenes a vincularse con estructuras criminales y trabajar desde ahora para evitar que el problema se repita en las próximas generaciones.
“Hay que pensar como estadistas”, fue el llamado del dirigente gremial, quien pidió que las decisiones actuales no se enfoquen únicamente en resolver la coyuntura, sino también en definir qué ciudad y qué departamento se quieren construir para los próximos 20 o 30 años.
¡Haz clic en una estrella para puntuar!
Promedio de puntuación 0 / 5. Recuento de votos: 0
Hasta ahora, ¡no hay votos!. Sé el primero en puntuar este contenido.