Un empleado de una entidad bancaria en Valledupar habría utilizado sus permisos de acceso a los sistemas de la institución para facilitar la suplantación de 19 clientes y el desvío de más de $870 millones, según una investigación de la Fiscalía General de la Nación.
El trabajador, identificado como Claudio David Coronado Aragón, fue judicializado junto con Jairo Alberto Cornelio Oyola y Karls Lewis Guzmán Jiménez, quienes también son señalados de participar en el esquema que habría operado entre abril y agosto de 2024.
De acuerdo con la investigación, Coronado Aragón habría utilizado sus credenciales y las de otros empleados para registrar falsas novedades biométricas de los clientes afectados. Posteriormente, presuntamente modificó información, gestionó la reposición de tarjetas y autorizó que fueran entregadas a personas diferentes a sus titulares.
La Fiscalía también señala que el funcionario habría intervenido en el cambio de claves para permitir que los recursos fueran transferidos desde las cuentas de las víctimas hacia productos financieros de terceros.
Los otros dos investigados, según el ente acusador, habrían recibido parte del dinero y realizado retiros en cajeros automáticos de Valledupar, Bogotá y Cali, además de utilizar los recursos para efectuar compras en establecimientos comerciales.
Por estos hechos, un fiscal de la Dirección Especializada contra los Delitos Informáticos presentó escrito de acusación contra los tres hombres por el delito de hurto por medios informáticos agravado.
Una juez de control de garantías de Becerril, Cesar, impuso medida de aseguramiento en centro carcelario a Coronado Aragón. Entre tanto, Cornelio Oyola y Guzmán Jiménez deberán permanecer privados de la libertad en sus lugares de residencia.