La Universidad del Atlántico alcanzó un total de 13 patentes de invención tras recibir dos nuevos reconocimientos de la Superintendencia de Industria y Comercio (SIC). Los desarrollos están orientados al monitoreo ambiental, la protección de la salud laboral y la optimización de sistemas utilizados en procesos industriales.
La primera patente corresponde a un dispositivo móvil para recolectar residuos sólidos y medir variables medioambientales mediante sensores y herramientas de inteligencia artificial. La innovación fue desarrollada en conjunto con la Universidad Don Bosco de El Salvador y obtuvo el reconocimiento mediante la Resolución 57593, convirtiéndose en la primera patente de la Facultad de Ciencias Económicas de Uniatlántico.
El proyecto fue liderado por la investigadora Hilda Estrada, con la participación de los docentes Gilberto Carrillo y Mauricio Gómez, de la institución salvadoreña. El equipo permite recoger partículas de madera y otros residuos presentes en talleres de carpintería, al tiempo que monitorea variables como temperatura, humedad, dióxido de carbono y concentración de gases asociados a solventes y pinturas.
El dispositivo integra cuatro sensores, una memoria de respaldo y una microcomputadora para procesar la información del entorno. Además, puede funcionar con energía eléctrica y fotovoltaica, y regular su operación de manera autónoma para favorecer el uso eficiente de la energía. La tecnología busca contribuir a mejorar las condiciones ambientales en espacios laborales, especialmente en la industria del mueble.
La segunda patente, concedida mediante la Resolución 74240, corresponde a un filtro de aire y respiradero higroscópico con trayectoria de flujo helicoidal. Con este reconocimiento, la Facultad de Ingeniería suma siete patentes dentro del registro institucional.
La invención fue desarrollada por los estudiantes de Ingeniería Mecánica David Alfonso Caraballo Patiño y Luissy Dinelly Viloria Gallardo, bajo la dirección del decano Milton Fabián Coba Salcedo. El dispositivo está diseñado para sistemas de respiración de grandes tanques de almacenamiento de combustible y utiliza deflectores internos que hacen circular el aire en espiral, aumentando el contacto con el gel de sílice, material empleado para absorber humedad y retener partículas.
Según sus desarrolladores, esta configuración permite contar con un equipo más compacto, facilita su instalación en tanques elevados y mejora su comportamiento ante las corrientes de viento. La SIC otorgó a esta tecnología protección exclusiva por 20 años, con vigencia hasta mayo de 2042.
El rector de la Universidad del Atlántico, Leyton Barrios, destacó que los reconocimientos reflejan el trabajo de investigadores y estudiantes para convertir el conocimiento académico en soluciones aplicables a necesidades del sector productivo y de la sociedad.
Con estas dos nuevas patentes, la institución fortalece su actividad investigativa en áreas que conectan la innovación tecnológica con la salud ocupacional, el cuidado ambiental y la eficiencia de los procesos industriales.