Basura de 47 países llega a las playas del Caribe colombiano: estudio identifica residuos de África, Asia y Centroamérica

Una investigación liderada por el geólogo Nelson Rangel Buitrago, investigador de la Universidad del Atlántico, identificó residuos procedentes de 47 países en playas del Caribe colombiano. Aunque la basura internacional representa menos del 2 % de los desechos encontrados, el estudio permite conocer cómo las corrientes marinas y el tránsito de embarcaciones contribuyen a transportar residuos hasta las costas del Atlántico y otras zonas de la región.

El trabajo se desarrolló durante un año en tres sectores costeros: la zona expuesta de Puerto Velero, Punta Astilleros y la playa Palmarito, ubicada entre los departamentos de Atlántico y Bolívar. Los investigadores escogieron estos lugares por sus características de exposición al oleaje y su ubicación remota, lo que facilita estudiar los residuos que llegan desde otros territorios y diferenciarlos de aquellos generados por actividades humanas locales.

De acuerdo con Rangel Buitrago, cerca del 93 % de los desechos internacionales identificados correspondía a botellas de bebidas, principalmente de gaseosas y agua. Panamá y China estuvieron entre los países con mayor presencia en las muestras, seguidos por otros territorios de Centroamérica y el Caribe. También se encontraron envases de origen africano, incluidas marcas de Nigeria, cuya presencia evidencia el desplazamiento de residuos a través de largas distancias en el océano Atlántico.

El análisis del estado de las botellas y sus etiquetas permitió a los investigadores formular hipótesis sobre las posibles rutas de transporte. Mientras algunos envases de Centroamérica presentaban señales de desgaste y fragmentación, otros productos identificados como asiáticos se encontraban en mejores condiciones, lo que podría indicar un recorrido más corto o una llegada asociada al tránsito de barcos por el Caribe. Los investigadores aclararon que el país de origen de una marca no necesariamente corresponde al lugar donde el residuo fue arrojado al mar.

El geólogo explicó que las corrientes marinas pueden transportar residuos desde Centroamérica, Venezuela, Guyana y otras zonas del Atlántico hasta las playas colombianas. Incluso se hallaron productos africanos que habrían recorrido una ruta extensa, pasando por el noreste de Brasil y otros sectores del Caribe antes de alcanzar la costa colombiana.

Aunque la investigación se concentró en identificar la procedencia y las características de la basura, también advierte sobre el riesgo de que estos materiales se fragmenten y generen microplásticos. El movimiento de las botellas, los golpes contra otros objetos y la exposición al ambiente pueden romperlas en partículas más pequeñas, difíciles de recoger y controlar.

Rangel Buitrago insistió en que la mayor responsabilidad por la contaminación de las costas colombianas sigue siendo local, dado que los residuos extranjeros representan una proporción reducida del total. Entre las medidas planteadas mencionó reforzar el control sobre la disposición de desechos en embarcaciones y evitar que la basura llegue al mar a través de ríos y otros sistemas de drenaje.

El estudio constituye un primer paso para comprender la llegada de residuos transcontinentales al Caribe colombiano y establecer posibles rutas de circulación. Los investigadores consideran que identificar su procedencia puede contribuir a orientar futuras medidas de prevención y manejo de la contaminación marina.

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