El proyecto Acueducto Regional del Norte, que busca ampliar la capacidad de abastecimiento de agua potable en el departamento, registra un avance del 89 % y contempla una inversión de 226.000 millones de pesos. La obra beneficiará a cerca de 1,6 millones de habitantes de ocho municipios del Atlántico.
La infraestructura llegará a Barranquilla, Soledad, Galapa, Puerto Colombia, Tubará, Usiacurí, Juan de Acosta y Piojó, con el propósito de responder al aumento de la demanda de agua generado por el crecimiento urbano, industrial y turístico de la región.
El secretario de Agua Potable y Saneamiento Básico del Atlántico, Ernesto Barros, explicó que la capacidad del sistema actual se ha visto exigida por la expansión de la población y el desarrollo de nuevos proyectos hoteleros, educativos, comerciales y urbanísticos, especialmente en el corredor costero.
La obra, cofinanciada por el Ministerio de Vivienda, Ciudad y Territorio, contempla la construcción de una bocatoma en el Gran Malecón del río Magdalena y una nueva planta de tratamiento de agua potable en el sector de Las Flores. También incluye 14 kilómetros de tubería y dos tanques de almacenamiento, cada uno con capacidad para 700 metros cúbicos.
Uno de los beneficios previstos es mejorar el suministro en Puerto Colombia, municipio que históricamente ha enfrentado problemas de salinidad en el agua durante las temporadas de sequía, debido a la denominada cuña marina que afecta la captación actual. Según la Gobernación, el traslado del punto de captación hacia el río Magdalena permitirá solucionar esta situación.
El proyecto también contempla destinar 100 litros de agua por segundo para atender la demanda de los municipios de Juan de Acosta, Usiacurí, Piojó y Tubará, así como de corregimientos del corredor turístico, entre ellos El Vaivén, El Morro, Santa Verónica y Salinas del Rey.
De acuerdo con el cronograma presentado por la Administración Departamental, las pruebas técnicas del sistema comenzarían en diciembre de 2026, bajo la responsabilidad de la empresa Triple A. La entrada en operación plena hacia los municipios y corregimientos turísticos está proyectada para mediados de 2027.
El gobernador del Atlántico, Eduardo Verano, señaló que esta infraestructura busca garantizar el respaldo de agua potable necesario para acompañar el crecimiento económico, hotelero y urbanístico del departamento, especialmente en los municipios de la zona costera.