El jefe de la Misión de Verificación de las Naciones Unidas en Colombia, Miroslav Jenca, defendió la implementación del acuerdo de paz firmado en 2016 entre el Estado colombiano y la extinta guerrilla de las Farc, y aseguró que, pese a las dificultades que aún persisten, el proceso representa un éxito.
Durante un encuentro con medios de comunicación en Bogotá, el diplomático se refirió a las recientes declaraciones del embajador de Colombia ante la ONU, Mauricio Gaona, quien afirmó que el acuerdo de paz no constituye un ejemplo para el mundo. Jenca señaló que respeta esa posición, pero expuso una valoración diferente sobre los resultados alcanzados hasta ahora.
“Yo ya lo veo como un éxito: la dejación de armas, el monitoreo del cese al fuego, el retiro de miembros de las FARC (…) esto es un éxito”, manifestó el representante de Naciones Unidas.
Jenca también explicó que la Misión de Verificación ajustará sus labores tras la renovación de su mandato por un año, aprobada a finales de octubre por unanimidad en el Consejo de Seguridad. A partir de esta decisión, el organismo concentrará su trabajo en la reincorporación social de los firmantes del acuerdo y en las garantías de seguridad para esta población.
Uno de los cambios es que la Misión dejará de supervisar directamente el punto relacionado con la reforma rural integral. Sin embargo, Jenca aclaró que este componente continúa vigente dentro del acuerdo y que el Gobierno colombiano mantiene la responsabilidad de cumplirlo. Según indicó, existe una deuda histórica con los firmantes en materia de acceso a tierras.
El diplomático también expresó preocupación por la situación de seguridad de quienes dejaron las armas y recordó que más de 500 firmantes del acuerdo han sido asesinados desde 2016. Calificó el panorama como complejo y advirtió sobre los riesgos que enfrentan estas personas por la presencia y presión de grupos armados en diferentes regiones del país.
Finalmente, señaló que la Misión tendrá algunos ajustes presupuestales, aunque sin modificaciones sustanciales en su funcionamiento. Destacó que Naciones Unidas mantiene presencia en los territorios más afectados por el conflicto, con 29 oficinas locales y 12 equipos móviles, y aseguró que en algunos lugares su equipo constituye la única presencia internacional.