Alejandra Muñoz: la mujer policía que 16 años después está a punto de cumplir su sueño de ser comunicadora social

La perseverancia y el deseo de superación marcan la historia de la subintendente Alejandra Muñoz, una integrante de la Policía Nacional que, después de 16 años de haberse graduado como patrullera, está cerca de alcanzar una meta que ha acompañado su vida desde que terminó el bachillerato: convertirse en profesional en Comunicación Social.

Su historia comenzó en 2009, cuando llegó a una escuela de formación policial en el Valle del Cauca con el propósito de hacer realidad su sueño de convertirse en policía. Tras superar el proceso de selección y un año de preparación, en 2010 se graduó como patrullera en la Escuela de Policía Provincia de Sumapaz, en Fusagasugá.

El camino estuvo marcado por dificultades económicas y momentos en los que pensó en abandonar su objetivo. Sin embargo, encontró motivación en su padre, un policía retirado que, después de 30 años de servicio, le transmitió el amor por la institución y la vocación de servir a los demás.

Aunque nació en Cali, Alejandra creció desde los cuatro años en Pasto, Nariño. En 2014 llegó a Barranquilla y comenzó a trabajar en el Grupo de Protección y Servicios Especiales, donde acompañó y brindó protección a turistas hasta 2017. Un año después se vinculó al Grupo de Protección a la Infancia y Adolescencia, área en la que ha desarrollado gran parte de su labor.

Su trabajo la ha llevado a colegios, hospitales, parques y comunidades, donde ha acompañado a niños, niñas y adolescentes, enfrentándose también a situaciones difíciles que han fortalecido su compromiso con la protección de esta población.

En el ámbito personal, también ha tenido que superar momentos dolorosos. En 2014 perdió a su hermano menor, una situación que la llevó a convertirse en un apoyo fundamental para sus padres. A esta etapa se sumaron las responsabilidades de la maternidad: en 2013 nació su primer hijo, Esteban, y en 2015 llegó su segundo hijo, quienes se convirtieron en una de sus principales motivaciones para seguir adelante.

Sin embargo, había un propósito que todavía tenía pendiente. Después de terminar el bachillerato en 2005, las dificultades económicas le impidieron comenzar sus estudios en Comunicación Social, una carrera que nunca dejó de estar entre sus aspiraciones.

Ahora, a sus 39 años, Alejandra está culminando su formación profesional y espera recibir su título a finales de 2026. Este logro ha sido posible gracias a su constancia, el respaldo de su familia y las oportunidades que ha encontrado durante su trayectoria en la Policía Nacional.

La brigadier general Sandra Liliana Rodríguez Castro, comandante de la Policía Metropolitana de Barranquilla, destacó que esta historia refleja la dimensión humana de la institución y el esfuerzo de quienes, además de cumplir con su labor policial, trabajan por alcanzar sus metas personales y construir un mejor futuro para sus familias.

La experiencia de la subintendente Muñoz deja un mensaje de perseverancia: los sueños pueden tomar tiempo, pero las dificultades no tienen por qué convertirse en el final del camino. Su uniforme ha sido parte de su historia, pero nunca un obstáculo para seguir construyendo el futuro que imaginó desde niña.

Facebook
Twitter
Email
WhatsApp