La gerente de Ciudad, Ana María Aljure, confirmó que el alcalde Alejandro Char envió desde mediados de enero una carta formal a la Aeronáutica Civil solicitando la suscripción de un convenio administrativo que permita al Distrito de Barranquilla participar en la gestión del aeropuerto Ernesto Cortissoz.
La solicitud plantea unir esfuerzos entre el Distrito, la Aerocivil y la Agencia Nacional de Infraestructura (ANI), con el objetivo de avanzar en un proceso de descentralización aeroportuaria, amparado en el artículo 48 de la Ley 105 de 1993, que permite que entidades territoriales puedan asumir directa o indirectamente la prestación de estos servicios o estructurar la búsqueda de un operador.
“Lo que estamos pidiendo es voluntad política para suscribir ese convenio. Existe el sustento legal para hacerlo. Queremos soluciones definitivas frente a una problemática que afecta a todos los barranquilleros”, afirmó Aljure.
Preocupación por retrasos y deterioro
La funcionaria manifestó preocupación por los retrasos en las obras y mejoras prometidas desde que la Aerocivil asumió la administración contractual del aeropuerto hace dos años. Entre las principales quejas se encuentran:
- Fallas en los maleteros
- Escaleras eléctricas en mal estado
- Problemas de climatización
- Deficiencias en baterías sanitarias
- Riesgos para personas con movilidad reducida
“Es un aeropuerto que no se compadece con la transformación que vive Barranquilla. La experiencia del usuario es muy mala y eso afecta la competitividad de la ciudad”, señaló.
Según explicó, estas condiciones han provocado que muchos viajeros prefieran llegar por Cartagena o Santa Marta, lo que mantiene al Ernesto Cortissoz como un aeropuerto subutilizado pese a su ubicación estratégica en el Caribe colombiano.
¿Cómo se financiaría la intervención?
Aljure indicó que, de existir el convenio, el Distrito podría estructurar un modelo similar al de otras ciudades como Pereira, donde la operación y el mantenimiento se realizan a través de concesionarios. El esquema contemplaría:
- Apertura de una APP (Asociación Público-Privada), o
- Evaluación de iniciativas privadas ante la ANI
La gerente confirmó que existe una iniciativa privada en estudio ante la ANI para realizar inversiones significativas en la terminal aérea, aunque aclaró que aún debe surtir las evaluaciones correspondientes.
“Si el Distrito tiene que aportar recursos, lo hará. Pero aquí se necesitan inversiones de alto nivel y para eso se requiere estructuración técnica y financiera”, explicó.
Impacto en nuevas rutas internacionales
La funcionaria también advirtió que la falta de concesión limita la capacidad de negociación con aerolíneas internacionales.
Mientras aeropuertos concesionados pueden ajustar tasas aeroportuarias para atraer nuevas rutas, la Aerocivil (al ser pública) no tiene esa flexibilidad, lo que dificulta concretar vuelos directos a destinos como Madrid, Ámsterdam u otras ciudades europeas.
“Seguimos tocando puertas y haciendo gestión internacional, pero cuando las aerolíneas revisan los números, no resulta competitivo frente a Cartagena o Santa Marta”, puntualizó.
Actualmente, el aeropuerto cuenta con 10 rutas nacionales y 6 internacionales, pero la administración distrital advierte que, de no solucionarse la situación, se podría perder competitividad regional.
Llamado a solución definitiva
El Distrito insiste en que la propuesta no busca interferir en la operación aérea, que seguiría en cabeza de la Aerocivil, sino asumir la gestión de la parte terrestre para garantizar un aeropuerto acorde con el crecimiento turístico, empresarial y cultural de la ciudad.
“Barranquilla está preparada para grandes eventos, para recibir más turismo y más inversión. Pero necesita un aeropuerto a la altura de esa transformación”, concluyó Aljure.