El Gobierno de Irán expresó su rechazo al traslado de la Embajada de Colombia en Israel desde Tel Aviv hasta Jerusalén y aseguró que la medida contradice principios de la Carta de las Naciones Unidas y normas del derecho internacional. El pronunciamiento fue divulgado por el Ministerio de Exteriores iraní mediante un comunicado.
Teherán sostuvo que la apertura de la sede diplomática en Jerusalén representa un respaldo a la ocupación israelí y desconoce el derecho del pueblo palestino a la libre determinación. Además, instó a otros países a abstenerse de adoptar medidas que, en su interpretación, impliquen reconocer la ocupación.
En el comunicado, la Cancillería iraní también pidió al Gobierno colombiano asumir las consecuencias de la decisión, que calificó de contraria a la ética y al derecho internacional. La declaración se suma a las reacciones internacionales frente al estatus de Jerusalén y las decisiones diplomáticas relacionadas con el conflicto israelí-palestino.
Según la información divulgada, Colombia inauguró su nueva embajada en Jerusalén el miércoles, durante una ceremonia en la que participaron el canciller Omar Bula y su homólogo israelí, Gideon Saar. El traslado había sido anunciado en julio, después del restablecimiento de las relaciones diplomáticas entre ambos países.
La situación de Jerusalén es uno de los asuntos más sensibles del conflicto. Israel considera la ciudad su capital, mientras que la comunidad internacional no reconoce de manera general su soberanía sobre Jerusalén Este, territorio ocupado por Israel desde 1967. Las resoluciones de Naciones Unidas y las posiciones diplomáticas de distintos países han cuestionado medidas que puedan modificar unilateralmente el estatus de la ciudad.
Irán mantiene una postura de oposición a Israel y respalda la causa palestina. Teherán también tiene vínculos con Hamás y otros grupos que forman parte de una alianza regional conocida como el Eje de la Resistencia, en la que se incluyen Hizbulá, en Líbano, y los hutíes, en Yemen.