La presencia anticipada del polvo del Sahara en el Caribe colombiano ha generado inquietud entre la ciudadanía, especialmente por posibles afectaciones respiratorias. Sin embargo, según explicó Ayari Rojano, bióloga de la Corporación Autónoma Regional del Atlántico (C.R.A.), los pronósticos del IDEAM indican que este año su impacto no sería significativo en la región.
El polvo del Sahara es un fenómeno atmosférico cíclico provocado por los vientos alisios, que transportan partículas desde el norte de África hasta el Caribe y América. Aunque su mayor incidencia se registra entre abril y agosto, este año se presenta de forma anticipada.
Rojano precisó que actualmente las estaciones de calidad del aire en el departamento no reportan variaciones importantes frente a las condiciones normales.
Efectos en la salud y calidad del aire
Aunque algunas personas han manifestado síntomas como tos, picazón en la garganta, lagrimeo o molestias respiratorias, la experta señaló que, hasta el momento, no se evidencian niveles que representen una afectación determinante en la calidad del aire.
“El IDEAM ha sido claro en que no se prevén impactos significativos para el Caribe colombiano ni para el país en general. Sin embargo, seguimos monitoreando de manera permanente”, indicó.
No solo es el polvo: frentes fríos y mar de leva
La bióloga advirtió que actualmente confluyen varios fenómenos atmosféricos. Además del polvo del Sahara, la región enfrenta frentes fríos, masas de aire provenientes del norte, que al chocar con el aire cálido pueden generar fuertes vientos, precipitaciones e incluso eventos extremos como vendavales.
En la zona costera del Atlántico también se registra mar de leva, incremento en la altura de las olas y aumento en la velocidad de los vientos, lo que ha intensificado procesos de erosión en sectores como Puerto Colombia y Santa Verónica.
Alertas por niveles del Canal del Dique y el río Magdalena
La C.R.A. mantiene coordinación con el Comité Departamental de Gestión del Riesgo y los comités municipales ante la posibilidad de nuevas precipitaciones y crecientes súbitas.
Rojano recordó que el aumento en los niveles del Canal del Dique y del río Magdalena depende en gran medida de las lluvias en el interior del país, más que de las precipitaciones locales.
Las autoridades ambientales continúan atentas a los boletines del IDEAM para determinar si se extenderán los frentes fríos o si se retomarán las condiciones normales de los vientos alisios en la región Caribe.