Una inspección técnica realizada por la Sociedad de Ingenieros del Atlántico confirmó que la estructura y el sistema hidráulico de las obras de la Gran Vía cumplen con las condiciones requeridas, según informaron las autoridades departamentales tras un recorrido por el proyecto en Puerto Colombia.
La revisión contó con la participación del gobernador del Atlántico, Eduardo Verano; el secretario de Infraestructura, Mario Segura; representantes de Edubar y el contratista de la obra. El objetivo fue verificar el estado de la infraestructura y responder a las inquietudes de la ciudadanía sobre las marcas y juntas visibles en los muros del deprimido.
Néstor Escorcia, presidente de la Sociedad de Ingenieros del Atlántico, explicó que las comisiones de hidráulica y estructuras revisaron el sistema de drenaje y los componentes de la obra. Según indicó, los sistemas funcionan adecuadamente y cumplen con los estándares exigidos.
Por su parte, el contratista Javier Torres señaló que las marcas observadas en el concreto corresponden a juntas frías propias del proceso constructivo y aseguró que no comprometen la estabilidad ni la resistencia de la infraestructura. Añadió que las correcciones estéticas están a cargo de la empresa contratista.
Durante la jornada también se realizó un encuentro con residentes, comerciantes y representantes de la comunidad en la Universidad San Martín. Allí se abordaron inquietudes relacionadas con la movilidad, la iluminación, la seguridad, el manejo de aguas lluvias y los tiempos de entrega de los diferentes tramos.
Estas son las fechas previstas para la apertura
El gobernador Eduardo Verano anunció tres hitos en el cronograma de habilitación de la Gran Vía. A finales de octubre se prevé habilitar un carril que facilite la movilidad directa hacia la Universidad del Atlántico; el 15 de diciembre entraría en funcionamiento el deprimido de Le Champ, y en marzo de 2027 estaría habilitado el tramo hasta la Universidad del Atlántico.
Las fechas fueron destacadas durante la reunión por representantes de la comunidad y estudiantes, quienes manifestaron su interés en que se cumplan los compromisos establecidos, teniendo en cuenta las afectaciones que las obras han generado en la movilidad y en la actividad comercial del sector.
De acuerdo con la Gobernación, la Gran Vía comprende un corredor de aproximadamente seis kilómetros y busca mejorar la conectividad entre distintos puntos estratégicos del Atlántico, incluidos sectores educativos y comerciales.
La Administración departamental indicó que continuará el seguimiento al avance de los trabajos y al cumplimiento del cronograma previsto para la habilitación progresiva de la infraestructura.