La Superintendencia Nacional de Salud puso en marcha el denominado “Plan 100”, una estrategia con la que busca intensificar las labores de inspección y vigilancia frente a presuntos casos de acaparamiento de medicamentos y fallas en la entrega de tratamientos a usuarios del sistema de salud.
El anuncio fue realizado por el superintendente Daniel Quintero Calle, quien indicó que durante los próximos 10 días se llevarán a cabo más de 100 visitas sorpresa a dispensarios en 25 departamentos del país para verificar cómo se está realizando la entrega de medicamentos a los pacientes.
Según explicó la entidad, equipos territoriales ya comenzaron a desplazarse a distintas regiones con el objetivo de revisar directamente las condiciones de atención y detectar posibles irregularidades relacionadas con la retención o no entrega de medicinas.
El funcionario aseguró que la medida responde a hallazgos recientes en los que, presuntamente, algunos dispensarios contaban con medicamentos disponibles mientras se les negaba la entrega a los usuarios.
“Los medicamentos se tienen que entregar”, afirmó el superintendente, quien advirtió que las entidades o responsables que incumplan con esta obligación podrían ser objeto de investigaciones y sanciones por parte de la Supersalud.
La entidad sostuvo que el acceso oportuno a medicamentos hace parte del derecho fundamental a la salud y señaló que el “Plan 100” también busca fortalecer la presencia institucional en los territorios y mejorar la respuesta frente a las quejas de los ciudadanos.
Las inspecciones se desarrollarán de manera simultánea en distintas zonas del país y harán parte de las acciones de control impulsadas por el Gobierno nacional para supervisar el funcionamiento de la red de dispensación de medicamentos.