Tal como había anunciado, el expresidente Donald Trump ha implementado a partir de hoy, 9 de abril de 2025, un arancel del 104% a una amplia gama de productos importados desde China. Esta medida drástica se produce en un contexto de escalada en las tensiones comerciales entre Estados Unidos y el gigante asiático.
La decisión de Trump se materializa después de que China no retirara los aranceles de represalia que había impuesto a productos estadounidenses. El aumento arancelario, que se suma a gravámenes previos, eleva significativamente el costo de los bienes chinos para los consumidores y empresas estadounidenses.
Esta acción ha generado preocupación en los mercados globales, con caídas en las bolsas asiáticas y europeas, y futuros de acciones estadounidenses a la baja. Analistas advierten sobre el potencial impacto negativo en la economía global y el riesgo de una mayor confrontación comercial.
China ha respondido con firmeza a esta medida, calificándola como un error y prometiendo tomar «medidas resueltas y efectivas» para salvaguardar sus intereses. La imposición de este arancel marca un nuevo punto álgido en la disputa comercial entre las dos economías más grandes del mundo.