El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, volvió a arremeter contra el uso del término “inteligencia artificial” y aseguró que la Casa Blanca considerará “enemigo” a quien utilice esa expresión en lugar de “superinteligencia”, denominación que promueve para referirse a esta tecnología.
La declaración fue publicada este jueves 8 de octubre en su red Truth Social, donde Trump sostuvo que “superinteligencia” es un término nuevo, más preciso y ampliamente aceptado.
El pronunciamiento se produce poco más de una semana después de que el mandatario firmara una orden ejecutiva que instruye a las agencias del Gobierno federal a sustituir en sus comunicaciones oficiales las expresiones “inteligencia artificial” y “AI” por “superinteligencia” y “SI”. La medida aplica a las comunicaciones del Ejecutivo, aunque no establece sanciones para quienes utilicen el término tradicional fuera de ese ámbito.
Trump ha defendido el desarrollo acelerado de estas tecnologías como parte de la competencia internacional, especialmente frente a China. En intervenciones recientes ha insistido en que Estados Unidos debe mantenerse a la cabeza de esta carrera tecnológica.
El mandatario argumenta que la palabra “artificial” transmite una idea equivocada sobre las capacidades de estos sistemas. Sin embargo, en el ámbito tecnológico los conceptos no son necesariamente equivalentes: inteligencia artificial (IA) es el término general utilizado para una amplia variedad de tecnologías, mientras que superinteligencia suele referirse a una inteligencia hipotética que superaría ampliamente las capacidades humanas en prácticamente todos los ámbitos cognitivos.
La iniciativa de Trump ha generado reacciones diversas en el sector tecnológico. Mientras algunas empresas han considerado adoptar la nueva terminología, otras continúan utilizando “inteligencia artificial” en sus comunicaciones. Incluso algunos sitios oficiales del Gobierno estadounidense todavía emplean el término tradicional.