Un juez de Bogotá ordenó al Museo Nacional de Colombia y al Ministerio de las Culturas reinstalar, en un plazo de 48 horas, las 63 piezas artísticas e históricas que fueron retiradas de las salas de exhibición el pasado 15 de octubre de 2026.
La decisión fue adoptada por el juez 24 de Familia, César Enrique Osorio Ortiz, al resolver una acción de tutela presentada por el congresista Gabriel Becerra. Además de ordenar la restitución de las obras en sus ubicaciones originales, dispuso que las entidades se abstengan de retirar piezas por razones relacionadas con su contenido o los puntos de vista que representan.
El retiro generó controversia porque entre los elementos estaban obras vinculadas con los movimientos feministas y LGBTIQ+, las víctimas de la violencia política y el acuerdo de paz firmado en 2016 con las FARC. Entre las piezas se encuentran una bandera del orgullo perteneciente a la activista Elizabeth Castillo, un afiche de la campaña presidencial de Bernardo Jaramillo Ossa, asesinado en 1990, y el llamado Balígrafo, una pluma fabricada a partir de una bala que fue utilizada durante la firma del acuerdo de paz.
La medida había sido defendida por el Gobierno bajo el argumento de que los museos públicos no deben promover el adoctrinamiento político ni presentar versiones sesgadas de la historia. Sin embargo, la orden judicial establece que las piezas deben regresar a los espacios donde se encontraban antes de su retiro.
La decisión reabre el debate sobre la libertad de expresión artística, la representación de la memoria histórica y los criterios que deben orientar las exposiciones en los museos públicos colombianos.